El paisaje actual del sector central de la Depresión del Ebro, en el Noreste de España, es el resultado de la evolución que ha experimentado durante el Holoceno Superior, debido a la interacción entre la variabilidad climática holocena y a la intervención del ser humano. Los medios más dinámicos e interesantes en un ámbito morfoclimático semiárido como este, corresponden a las laderas, los conos aluviales y niveles de relleno de la red secundaria de drenaje y las llanuras aluviales de los ríos principales.