La Geoarqueología es un intento interdisciplinar de relacionar el medio ambiente con la ocupación humana del territorio a lo largo de la evolución cuaternaria, y especialmente durante el Holoceno. La aplicación de técnicas geomorfológicas a los estudios arqueológicos tiene una gran importancia para la reconstrucción evolutiva del paisaje, con el apoyo de otras ciencias y técnicas auxiliares. Las pequeñas fluctuaciones climáticas del Holoceno y la progresiva intervención humana en el medio natural plantean problemas importantes para discernir la importancia particular o combinada de ambos agentes. Para ilustrar estos aspectos se expondrán ejemplos concretos de diferentes ambientes geomorfológicos, como fondos aluviales, laderas, conos, abrigos rocosos, formaciones dunares, etc. correspondientes a distintas épocas del Holoceno.
Por otra parte, la Geoarqueología puede establecer modelos evolutivos y predictivos, por lo que es una herramienta eficaz para la previsión de los cambios del paisaje en ambientes áridos y semiáridos, relacionables con cambios climáticos futuros o con acciones humanas concretas.